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Hace tiempo que no os cuento nada en el blog, pero hoy vengo con algunas novedades calentitas. He decidido que a partir de ahora os voy a contar aquí algunas de mis experiencias íntimas. Me parece excitante poder compartir con vosotros algunas de mis historias llenas de morbo y pasión para que podáis tener un contacto más estrecho conmigo.

Para preservar la privacidad de mis clientes, modificaré los nombres de las personas que aparecen en mis historias, pero prometo que para el resto de contenido me ceñiré lo máximo posible a la realidad.

Hoy os quiero hablar de una experiencia de la que guardo muchos detalles grabados en mi memoria, aunque ya hace bastantes semanas de aquel contacto.

Un contacto especial

Recuerdo que era un viernes por la noche y que estaba dándome un baño relajante mientras me tomaba una copa de vino cuando recibí un mensaje en mi whatsapp.

Soy Rafa y mañana quiero pasar contigo una velada de la que ni tu ni yo nos olvidemos

Por supuesto le respondí, quería saber más sobre la propuesta de Rafa.

Mañana por la mañana te llamo, pero resérvate toda la noche para mí. Ese fue su último mensaje.

Esa noche la pasé imaginándome a Rafa y pensando cómo transcurriría el día siguiente. El teléfono me despertó temprano, era él. Me dijo que esa noche tenía una cena con compañeros de trabajo y que estaba invitada. La cena no duraría mucho y el resto de la noche la pasaríamos juntos, quedó en pasar a buscarme para ir a cenar, añadiendo que iríamos a un restaurante de alto nivel.

Estaba deseando conocerle.

Me vestí como la ocasión merecía con un negro y elegante vestido de noche. Debajo me puse un conjunto de lencería muy sexy, cuando estaba colocándome la liga imaginaba como me la quitaría él horas después. Vino a buscarme puntual. Rafa era un hombre de unos 40 años muy apuesto. Cuando bajé a la calle se presentó, me cogió por la cintura y me dio dos besos. Abrió la puerta del acompañante de un coche de alta gama y me invitó a sentarme. De camino a la cena Rafa me explicó que trabajaba en una conocida multinacional y que íbamos a una cena con otros socios y sus parejas. Quería presentarme como su novia y me dijo que después quería pasar toda la noche conmigo.

Mucho más que sexo

La cena fue muy amena y en ella hablamos sobre cosas banales y mantuvimos conversaciones más intensas. En un momento me excusé para ir al lavabo y cuando me estaba retocando los labios entró Rafa.

¿Qué haces aquí? Le dije.

Me besó efusivamente y me dijo que tenía muchas ganas de llegar a casa y hacer el amor conmigo toda la noche.

Cuando nos despedimos de todo el mundo, nos fuimos directos al coche. Rafa me preguntó si me importaba ir a su casa, como estaba tan a gusto accedí sin pensarlo. En el trayecto fuimos entrando en calor ya en el coche. No aguantábamos más, habíamos conectado mucho y los dos teníamos ganas de llegar a casa.

No se como lo organizó pero cuando entramos a su apartamento, una hilera de velas alumbraba el camino a su habitación. Se notaba que había cuidado todos los detalles para que alguien preparase la casa para cuando llegásemos.

No salimos de la habitación. Nos desnudamos, nos masajeamos, recorrí su cuerpo con besos húmedos y disfrutamos de mucho sexo.

Me pidió que me quedase a dormir. A la mañana siguiente desayunamos y nos despedimos.

Espero volver a ver pronto a Rafa y que pasemos otra velada como aquella. Hoy me estaba dando un baño y Rafa ha vuelto a ocupar mis pensamientos. Para recordar la experiencia en detalle me ha apetecido compartirla con vosotros.

Si queréis vivir una experiencia inolvidable conmigo, ya sabéis donde encontrarme.