+34 693 260 769 info@claudiaescort.es

Aquí estoy otra vez, de nuevo dispuesta a escribiros una nueva experiencia. Antes de sentarme a contaros algo nuevo, siempre me gusta pararme un rato a pensar, sentarme en una terraza de Barcelona o asomarme a mi balcón favorito para tratar de tele transportarme a historias vividas. Mi cabeza suele trabajar entonces a mil por hora recordando momentos de pasión, de aventura, de emociones, de nervios recorriendo mi estómago…

También me imagino cual es la mejor manera de relatar mis experiencias como escort independiente para que sea fácil para vosotros poneros en mi papel o en el de mis acompañantes…Espero poder conseguirlo 😉

Hoy voy a hablaros de una historia con un cliente especial, de esos que desde el primer momento te hacen sentirte como una reina. Hoy le llamaré Marcelo, él es brasileño y puedo asegurar que cuenta con una fogosidad latina que no le hace sombra a su carácter gentil y amable.

El primer contacto de Marcelo se produjo por correo electrónico. Me escribió diciendo que me había encontrado a través de internet y mi cuerpo le había enamorado (no estaba falto de piropos el mail del brasilero ☺ ). Seguía su escrito diciéndome, eso, que era de Brasil y que trabajaba para una empresa internacional. Su idea era poder conocerme. Lo que me sorprendió mucho es que me dijese que quería verme dentro de 5 meses…

Fuimos hablando y Marcelo me explico que era un hombre al que le gustaban los encuentros especiales y prepararlos con mimo. En seguida me hizo sentirme con ganas de conocerle. Para mi es muy importante encontrarme con personas que buscan ir más allá de un contacto de “aquí te pillo aquí te mato”. Una de las ventajas de trabajar como independiente se basa en esto, en poder disfrutar de la compañía que yo decida en cada momento.

Un acompañante de lujo

Fuimos enviándonos algunos emails más y me sorprendió como Marcelo estaba organizando nuestro encuentro. Quería pasar un fin de semana entero conmigo y que fuésemos a algún sitio especial. Dos semanas antes de la fecha que habíamos fijado para nuestra cita, me llamó por teléfono para decirme que había reservado una habitación de hotel en Cadaqués y que esperaba que me pareciese bien. Era la primera vez que lo escuchaba, y su voz sensual con ese acento tan meloso, hizo que mi rostro reflejase una sonrisa pícara. Claro que me parecía bien.

Fui a buscar a Marcelo al aeropuerto y de allí nos fuimos directos hacia el norte de la Costa Brava. Él tenía todo el fin de semana libre hasta el lunes que comenzaba su otro propósito de este viaje, sus negocios en Barcelona. De camino a Cadaqués fuimos contándonos un poco la vida y haciendo alguna parada para enseñarle algunos pueblos que le encantaron. Llegamos al hotel a última hora de la tarde.

Estábamos en una habitación con mucho encanto, un auténtico balcón al mediterráneo. Nos dimos una ducha juntos y empezamos a disfrutar el uno del otro. La fogosidad de Marcelo iba más allá de su carácter latino, aunque se vio sorprendido por mis dotes como amante. Supe entenderle y darle desde el primer momento todo aquello que necesitaba.

Después de la ducha nos vestimos y nos fuimos a cenar a un restaurante que Marcelo había reservado, quería disfrutar de mi servicio de girlfriend experience durante todo el fin de semana y aprovechar cada momento. Cenamos una comida espectacular y después nos tomamos unas caipiriñas que, aunque no quiso reconocer, supe que no estaban a su altura. Sería lo único que no lo estaría durante todo el fin de semana.

Los dos días siguientes los pasamos recorriendo rincones y haciendo el amor por todas partes, en el coche, en la playa, en el hotel…

Fue un fin de semana muy intenso con una persona muy especial que supo tratarme con la delicadeza y respeto que siempre busco en mis clientes.

Marcelo se encuentra en mi top de experiencias de lujo.

¿Y tú qué? ¿Tienes una propuesta que hacerme?